Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

Ser Real

Ser Real
A menudo hemos visto a personas que, sin la necesaria calificación para un determinado trabajo, lo llegan a realizar con suma profesionalidad. Algunas veces eso sucede de forma inmediata. En otras ocasiones, vemos como la persona persiste en ello hasta conseguirlo.
Tenemos la tendencia a pensar siempre o lo mejor o lo peor de nosotros y a eso le llamamos falsear la realidad, pero ¿nos hemos preguntado alguna vez qué es lo real?
¿Qué diferencia hay entre pensar que podemos conseguir un objetivo y pensar que no podemos? Mientras siga siendo solo un pensamiento y no un hecho, el esfuerzo es el mismo.
¿Es realista pensar que somos lo mejor del mundo en tal o cual tarea? ¿Es realista pensar que somos muy torpes y que jamás lo conseguiremos?
Quizás, el único problema sea un cuestión de objetivos, de saber qué es lo que queremos.
Sí llegados a este punto sabemos que nuestro objetivo es realizar la Obra del Universo en nosotros mismos, debemos de ser conscientes de que somos perfectamente capaces de realizar dicha tarea. Somos capaces de dar los pasos necesarios para conseguirlo. Está escrito en el “ADN de nuestro Espíritu”, está en nuestro subconsciente.
Es necesario comprender que la misma fuerza o inteligencia que rige los procesos necesarios para el desarrollo de nuestro organismo físico, tales como la digestión, la respiración, la circulación sanguínea, la multiplicación de nuestras células, etc. actúa a cada instante en nuestro interior de forma completamente sabia, sin necesidad de la intervención de nuestra auto-consciencia.
Este es un mecanismo sumamente sabio que funciona en base a nuestras insinuaciones, sugerencias y/o necesidades.
Cuando ingerimos una manzana, por ejemplo, le insinuamos a nuestra subconsciencia la necesidad de la digestión. La necesidad de renovación del oxígeno le insinúa a nuestra subconsciencia la necesidad de la respiración. El instinto de supervivencia le insinúa la necesidad de mantener en correcto funcionamiento nuestros signos vitales y de sostener los medios adecuados para que la bioelectricidad circule por nuestros cuerpos, cerrando y abriendo toda una serie de “valvulitas” imprescindibles para nuestra supervivencia.
En definitiva, nuestros cuerpos son vivificados por la Fuerza de Vida Solar, pero son mantenidos y custodiados por la influencia de la Madre Luna o el aspecto femenino presente en cada uno.
Tal inteligencia maternal nos permite centrarnos en tomar decisiones, realizar razonamientos y operar en y con nuestros cuerpos sin tener que, a la vez, controlar procesos mecánicos como la respiración o la digestión, lo cual haría no solamente imposible el despliegue de nuestros objetivos, sino que hubiera hecho imposible la misma evolución del hombre. En otras palabras, con muy pocos cuidados por parte de nuestra auto-consciencia, nuestro cuerpo se desarrolla de forma natural e inteligente.
De esta misma manera, la Materia está esperando nuestras insinuaciones en el Reino del Hombre. Las inteligencias que habitan nuestro interior, y también las que nos circundan, están aguardando fielmente nuestras insinuaciones, nuestras necesidades y nuestros deseos para ponerse a trabajar.
Todo lo que existe en este mundo fue un día una idea o un ideal en la mente de un Creador. Cuando trabajamos en una dirección, podemos curvar el espacio y el tiempo a nuestro alrededor y liberarnos de nuestras auto-impuestas limitaciones.
Inspiración y sincronicidad son simplemente nombres que damos a ciertos fenómenos resultantes del trabajo constante de la Voluntad Una en una dirección determinada. El que aprende a escuchar dicha Voluntad, hace realidad lo que aparentemente es muy difícil o casi imposible.
Ser realistas es ser Reales y, lo Real, pertenece a los Reyes.

Submit a Comment